sábado, 13 de agosto de 2016

El Beso

A veces sobran las palabras... 
Allí donde quiera que estés, muchísimas felicidades abuelo. 

EL BESO

Nunca podré olvidar aquella sensación que recorrió mi cuerpo cuando mis labios rozaron, casi tocaron, tímida y temerosamente su mejilla izquierda. En aquel momento un niño corrió hasta llamar a la puerta de mi corazón para dejar un mensaje y salir huyendo. El mensaje hablaba de él. Él tenía los ojos oscuros, potentes, brillantes y cautivadores de siempre, pero hacía ya un tiempo que andaban perdidos en un mundo que no era el nuestro. Apuntaban al techo blanco de aquella habitación verde, en la diagonal de su cama, en la que llevaba postrado nueve meses con los ojos en otro mundo, un mundo que no era el nuestro.
Quizá otros recuerden besos de su enamorada o enamorado, pero sin duda el beso de mi vida, el beso, no fue el beso de amor que cualquiera recuerda. Me refiero al amor como al amor al que se refiere la gente cuando habla de amor, a eso en el que uno o una se enamora de otro u otra. El beso fue de amor, pero no de ese tipo de amor, sino del que dos personas se tienen quizás por el agravante de la sangre junto con el tiempo y la vivencias que han pasado juntos. Ese es el tipo de amor concreto que había en ese beso.
Cada domingo alterno, cuando se acercaba la hora de volver a casa, la tarea de empujar el pomo dorado de esa puerta marrón claro hacia abajo y entrar hasta donde él se encontraba con la mirada perdida, con la mirada en otro mundo, en un mundo que no era el nuestro, se tornaba progresivamente más difícil a cada quincena, durante nueve meses.
Aquel día al bajar el pomo, un extraño aire se impregnó por todo el salón al que daba aquella puerta. A cada paso que daba adentrándome en la habitación, mi cuerpo se enfriaba más y mi piel se escamaba más y más. Me frene en el lado izquierdo de su cama, mirándolo, intentando recordarlo, como era antes. Sonó una voz reclamándome, era la hora de volver a casa. Con la mayor lentitud, o al menos así lo recuerdo, me acerqué a él y le besé, la mejilla izquierda, o eso he deseado siempre.

Aquella sensación.

Aquel niño era la muerte y el mensaje me dijo que era el último, el beso.



~María

lunes, 1 de agosto de 2016

Quiero irme, un ratito.

Me gustaría poder irme un tiempo de aquí, y ¿por qué no? A otro planeta, olvidarme de todo un poco y estar a mi bola. ¿A quien no, verdad?

E importante, en el caso de irme, con música, cuaderno y lápiz.

sábado, 23 de julio de 2016

miércoles, 20 de julio de 2016

Volar

 "Y súbitamente su muñeca empezó a deslizarse por el papel siguiendo el ritmo que le marcaban los versos que hacía tiempo habían volado de sus manos..." 
Esa podría ser la introducción perfecta a este pequeño poema que escribí hace cosa de un mes, después de llevar mucho tiempo sin escribir en verso, formato en el que empecé a escribir hace ya cosa de más de 7 años. Quizá por eso nada más terminarlo se lo envié a mi compañera y amiga, Laura Navarro para pedirle una ilustración que completase estos versos para poder compartirlos con todos vosotros y, cómo no, tenía la imagen perfecta: Una fotografía, capturada desde el objetivo de su cámara mientras dabamos un paseo en góndola por Venezia en nuestro viaje de estudios, que habla por si sola. Mil gracias Laura por todo lo que me aportas siempre en el viaje que llevamos tantos años haciendo juntas. Espero que podamos hacer muchos más trabajos conjuntos como este porque cosas como estás son las que nos hacen "Volar"


VOLAR

Dolían las cadenas que al suelo la ataban,
le impedían que su vuelo libre comenzara,
clavando sus pies a las espinas
que sobre su camino se hallaban,
haciendo el viento volar los pétalos
de las rosas que inundaban sus sueños,
flotando un palmo sobre las yemas de sus dedos
no pudiendo tocarlos sin estar durmiendo.

Surcaba los cielos y en las nubes nadaba
de imposibles no entendía cuando estaba en su cama.
Sobre el vino tinto del atardecer escribía sus andanzas
y desde la cúpula del cielo dejaba caer los pétalos
de las rosas que un día inundaron sus sueños
haciéndolos el viento volar no dejándole olvidar
nunca jamás, lo que había vivido durmiendo.





~María y Laura


domingo, 17 de julio de 2016

Modas estacionadas




Y una vez más, Controversia. Esta vez en formato corto, sin argumento, pero lleno de metáforas. Como dice el título habla de modas que se han quedado estacionadas en nuestra sociedad, inamovibles. Modas que no nos sientan bien, pues abusan de colores como la corrupción, el extremismo que suele ir a juego con el egoismo y las malas decisiones políticas en varios tonos… Colores que nos pintan como “El títere del titiritero”


El títere de titiritero

"Somos marionetas jocosas de unos gigantes idiotas y aburridos cuyos chistes son nuestras guerras. Guerras de marionetas absurdas empeñadas en levantar fronteras de billetes y monedas que nos separarán de nuestros vecinos, de nuestros hermanos, de nuestros amigos. ¿Dónde se perdieron las ganas de hacer caer los muros que nos separan? ¿Dónde está la ilusión de unir familias? ¿Dónde quedan los proyectos de Unión de los que tanto presumimos? Vivimos a las órdenes de cuatro ineptos, nuestros yugos son los símbolos del dinero por los que hemos perdido todo rastro de libertad. Nos engañan con los mosaicos de luces que echan cortinas de humo por los altavoces, diciéndonos que aún nos queda la palabra cuando tan solo somos loros calcando sus mentiras.
Mientras tanto seguiremos luchando por idioteces tan grandes como aquellos que nos gobiernan, seguiremos peleando por levantar más fronteras que dañan nuestra humanidad, matando así todas las oportunidades que tenemos de vivir la utopía de un mundo en UNIDAD"


"DIVIDE Y VENCERÁS, Y NOS VENCERÁN"


 



sábado, 28 de mayo de 2016

Y perdí la cabeza

Y perdí la cabeza
porque siempre fue más divertido viajar al espacio,
volar con los pájaros,
dejarse llevar.
Y perdí la cabeza,
salté al vacío
y empecé a soñar.

miércoles, 13 de abril de 2016

Se me acabaron los caracteres y pasó lo inevitable...

He intentado evitarlo, lo juro. No quería meterme a hablar de estas cosas aquí, pero... Supongo que era inevitable dados mis antecedentes. 
Esta tarde he recibido una pregunta colectiva en una red social, la pregunta era la siguiente: ¿Habéis hecho huelga? ¿Habéis asistido a alguna manifestación? ¿Por qué la habéis hecho o por qué no habéis ido?  
Al ponerme a contestar he gastado todos los caracteres y me he quedado con media opinión en el tintero, así que para quedarme a gusto he decidido expresarme en un sitio en que no me ponen límites y tengo toda la libertad de mundo para hacer lo que yo quiera, bueno, casi toda. Así que, aquí tenéis mi respuesta:

Voy a intentar explicarme lo mejor que pueda. Respondiendo a tu pregunta, he de decir que la LOMCE y el 3+2 me parecen dos medidas que para nada mejoran la calidad de la educación, sino todo lo contrario, e injustas ya que en ningún momento se ha contado con ninguna de las partes de la comunidad educativa, la cual está casi de manera absoluta en contra de estas medidas. Y ya sobre el ministro que las hizo me guardo la opinión. Aclarado esto, no, no he hecho huelga. ¿Contradictorio? No señores. Me explico con otra chapada: el pasado de 5 de Abril se aprobó una medida en el parlamento para la paralización de la LOMCE gracias a los partidos de 'izquierdas' tras esto deben presentarse en un pleno del congreso las enmiendas de esta ley para posteriormente llevarla al senado (donde el PP, partido que implantó estas leyes antidemocráticas, tiene mayoría absoluta) y para salir adelante tiene que ser apoyada por mayoría, algo prácticamente impensable ya que se necesitaría que el PP tirase piedras sobre su propio tejado, aquí viene una frase muy de Mariano y mucho de Mariano, votando a favor de estar en contra de su propia ley'. Todo esto contando con que la ley llegara al Senado lo cual también es improbable ya que el próximo 3 de mayo va a pasar lo que parece ya inevitable, la disolución de las Cortes. Esto significa que la Ley Wert sigue adelante a pesar de tener contados afines, a no ser que las cosas no cambien mucho y se acabe formando un inesperado gobierno (En política, más que en ningún otro sitio, nunca digas nunca). ¿Qué quiero decir con todo esto? Que todo lo que se podía por el momento hacer ya está hecho, no tenemos a quien quejarnos (Bueno si, un gobierno en funciones al que el propio parlamente ha llevado al constitucional por saltarse las leyes de este país a la torera) y que perder dos días de clases (En los cursos de bachiller de las más importantes) no nos va a ayudar en nada porque para que se nos oiga no es necesario. Existen las manifestaciones para eso (A las que me hubiera gustado asistir si no hubiera sido en horario de clases).
Además de todo esto el sindicato de estudiantes que ha convocado esta huelga general de estudiantes (Que no es el único sindicato de estudiantes de España), el Sindicato de Estudiantes (SdE) nunca ha contado con el resto de sindicatos con los que o no tiene relación o directamente es mala. Y no hablo por hablar, para quien no lo crea, me remito a las palabras de Movimiento de Acción Estudiantil (MAE) en su página web ->  http://accionestudiantil.org/?p=739 . A todo esto, he de añadir que, en mi humilde opinión, el SdE tiene demasiadas etiquetas y viste con la camiseta de ciertos partidos, lo que es totalmente licito, probablemente tengamos ideas muy parecidas en ese sentido, pero si te promulgas como defensor de los estudiantes tienes que defender los derechos de todos y no solo de los que piensan como tú
Por último, voy a mandarles un mensaje a todos esos que, secunden la huelga o no, dicen que todas estas cosas "se la sudan": Absolutamente todos los ciudadanos de un país tienen el derecho y el deber de participar en política. Y no, no soy una política en campaña pidiendo que vayas a votar (No votar también puede mostrar tu participación en política), te estoy pidiendo que pienses, que tengas tu propias ideas, que te informes de lo que pasa en tu país y ya, si es posible, que actúes en consecuencia, porque tu presente y tu futuro están condicionados enteramente por eso que tanto "te la suda",la política. Solo con tener tus propias ideas y actuar según ellas estás haciendo política, y hacer política es construir el mundo en el que quieres vivir. Así que, pienses igual que yo o no, hazlo


PD: Mi intención no es ofender a nadie y pido disculpas si con este articulo lo estoy haciendo, está claro que todo el mundo tiene derecho a hacer huelga y a expresar su opinión, Dios me libre de pensar lo contrario, es más, me alegraré siempre de que haya personas que tenga ideas propias por muy contrarias a las mías que sean. Invito a todo el mundo a comentar tanto si es favor como si es en contra, contestaré gustosa a todos aquellos que me quieran llevar la contraria. Es más, aquí os dejo el enlace a la página del SdE donde se ve la otra cara. Pero, además, quiero remarcar que esta es mi opinión, solo hablo por mí y por lo que La Troupe Diverso no subcribe mis palabras. 







martes, 5 de abril de 2016

Eramos pocos y parió la abuela... (Mi casa)

Qué titulito más desmoralizante me he marcado. Por cierto, buenas tardes a todo@s (O días, o noches, tampoco voy a ser yo la que imponga horarios, la cosa era saludar, nada más).
Bueno, a pesar de la connotación negativa del refrán, en este caso, no tiene nada que ver, es todo lo contrario (O por lo menos así lo veo yo).
Hoy os vengo a hablar de mi abuela, "agüela" para sus chiquillos. A pesar de tener que estar estudiando y haciendo tareas (Tranquila mamá que ya voy), no quiero dejar pasar el tiempo para hablaros de esta peculiar mujer.
Os podría contar por qué es la abuela herodes o explicaros eso de que es mi segunda abuela favorita (Todo esto parece que son cosas malas, pero nada más lejos de la realidad, son títulos que ella misma se ha puesto sacando a pasar su humor negro). Pero la verdad es que lo que vengo a deciros es que mi abuela, a sus 70 años, va a la escuela. Ya, vale, no es la única. Pero ya que nos hemos puesto a darle la vuelta al refranero español hagamoslo con esa expresión de "No tiene abuela". Yo, obviamente tengo abuela, pero en esta ocasión no es mi abuela la que va a sacar mis virtudes diciendo como dicen las abuelas a sus nietas y nietos son los mas guapos y guapas además de ser los y las mejores en todo, si no que voy a ser yo quien se las saque a ella, así que completaré una oración que he dejado por ahí a medias.
Mi abuela va a la escuela y es la mejor de la clase. Diréis que estoy exagerando. Puede ser, pero por lo menos atended a lo siguiente:
Hace unos días, semanas tal vez, el profesor (O profesora, de eso no estoy segura), como hace a menudo, mando a sus alumnos escribir una redacción. El tema, como sabréis ya por la segunda parte del titulo, trataba de una descripción de su casa. Mientras todo el mundo se ciñó a hacer una simple descripción, mi 'agüela' dio rienda suelta a su imaginación. Y aquí tenéis, eramos pocos y parió la abuela, su casa:


Mi casa

Me llamo Maria Candelaria, pero eso no es así. Solo soy la Cande. Vivo en un piso pequeño, tampoco es así. Mi casa, o sea, el piso, no parece lo que en realidad es. Es un castillo. Esta rodeado de almenas que nos protegen del exterior. Debajo vive el pueblo, que no son mis súbditos porque yo no soy reina. En el sótano están las caballerizas que contienen los caballos. Parecen coches pero son infinidad de caballos. Tiene una puerta grande para los caballos y dos para los caballeros y las damas. 
Desde el ático, que es donde están mis aposentos, contemplo los mejores amaneceres y puestas de sol que se puedan ver. 
En primavera, tengo flores brotando en cantidad. En verano, las mañanas placidas se disfrutan y las noches estrelladas se contemplan. En otoño, se ven los colores de las plantas y la Ribera del Ebro que parecen postales de lo bonito que esta todo. En invierno, se ve y se oye la lluvia y si nieva para que quieres más del disfrute que se siente.
Como veréis si solo nos quedamos con el piso y no vemos lo que en realidad es un castillo, tampoco vemos que la Cande en él se siente como una reina, aunque no lo parezca.
-Cande-


~MdePoeta

lunes, 4 de abril de 2016

DISCRIMINACIÓN INDISCRIMINADA

En los días posteriores a una tragedia nacional como es un acto terrorista, Twitter y las comidas familiares están plagadas de conversaciones con comentarios controvertidos. Aprovecho que aún está fresco el tema para hablar de… Espera, este tipo de introducción es una mierda. Dentro música de ambiente.
“No lo vi venir en bici. No lo vi. Ni estaba mirando, ni tenía bici. Jej, ¡qué cosas! Nunca te percatas de lo mal que te huele el sobaco hasta que viajas en globo aerostático. Aquí comienza mi historia, montado, como la nata. Olvida todo lo anterior y visualiza un globo aerostático, pero no uno rojo liso y corriente, ni siquiera uno con forma de gota invertida. Piensa en el globo más bizarro, más escatológico que puedas. ¿Lo tienes? Pues olvídalo, era un globo normal y corriente. ¿A qué venía esto? Ah, sí, ya me acuerdo. A veces debes alejarte un poco del mundo terrenal, subirte a lo alto y contemplarlo todo desde un punto de vista totalmente diferente, muchísimo más elevado. Es desde la distancia donde dos puntos diferentes se desfiguran e igualan. En la lejanía, en la perspectiva general y holística no hay discriminación, no hay racismo, no hay boniatos. ¿Hay algo en la frase anterior que destaque? Aléjala lo suficiente, hasta que sólo veas una línea. De eso va esto, de boniatos. Boniatos dedicados a mi botánico favorito.
¡Hablemos de boniatos, hombre, ya!”
Bueno, ya estoy a tope. Si piensas que todo lo que vais a leer a continuación permanece en los límites de lo políticamente correcto, siento decepcionarte, pero no me pagan por eso. Puedes incluso eliminar las dos últimas palabras de la frase anterior. Si no me crees, convéncete:



DISCRIMINACIÓN INDISCRIMINADA

Los negros huelen mal (ríete, enójate, haz lo que quieras; no puedo ni verte ni oírte, lo cual es una lástima…). Este es uno de los axiomas sobre los que se edifica el racismo a lo africano. Para la mayoría es absurdo o insustancial, pero los argumentos más sonados en defensa de todo tipo de xenofobia siguen estos derroteros: experiencias personales (generalmente escasas, sesgadas y subjetivas) que se extrapolan a todo un colectivo étnico, estereotipos negativos arraigados a las creencias del individuo, miedo irracional a todo lo foráneo. Son unos cuantos; y tratar de eliminarlos con argumentos sólidos y objetivos personalmente y de forma individual sería fútil, una quimera. Hay algo llamado dogmatismo que nos mantiene vivos sin vida y que fomenta todo esto. Tal vez en otra ocasión hable de esto último (más que “tal vez”), pero ahora quiero centrarme en algo más concreto.
El fenómeno común a todos esos argumentos es la extrapolación, pero no de la buena: de la mala, de la que tapona arterias. Deducir está bien, mola, mantiene al coco trabajando; pero cuando se pone el piloto automático se logra todo lo contrario: silogismos “da merda”, que en italiano quiere decir… no muy buenos. Es curioso como haciendo trabajar al cerebro termina por no hacerlo; y para evitarlo hay que hacerle trabajar de verdad. Se precisa aplicar el pensamiento crítico en todo aquello que deduces; y el método no es difícil, lo difícil es llevarlo a cabo: dudar, pero a lo bestia. Esto ya lo comentaré mejor cuando hable de la actitud crítica, pero vayamos a lo básico.
Ejemplo de reducción a lo absurdo:
-      Caso: Un hombre de procedencia extranjera (¡míra, mamá, estoy siendo políticamente correcto!) me ha asaltado con la navaja y se ha llevado mi cartera.
-      Posibles respuestas:
a)    Deduzco que, siendo el primer extranjero que veo , la motivación del resto y situación es la misma. Me voy a unir al KKK.
b)   Me asusto y me cago en los muertos del asaltante. No hago ningún tipo de interrelación, salvo la de que pasear por las zonas más chungas y peligrosas de tu ciudad y conservar tus bienes está reñido.
c)    Bailo de forma sexi y provocativa, sobresaltando a una anciana que pasea por la zona. Venga, sé que te has reído, vuelve a imaginártelo.
Realmente la cosa no es tan sencilla; nunca lo es. Esta no es la causa de la existencia de la idea de racismo, sino la que voy a explicar a continuación. ¿Por qué he contado todo lo anterior entonces, te preguntarás? Yo qué sé, ¿crees que entiendo algo de lo que escribo? La culpa es tuya por leer. No, en serio, guarda relación, y es un agravante del problema.
Si esto fuese cierto, no habría colectivo humano que se salvase de padecerla. Habría discriminación a la gente rubia, a la gente obesa, a quien le gustase más la tortilla de patata con cebolla; entre otras cosas. Además, está el hecho de que apenas hay discriminaciones positivas. 
Todo encaja cuando enunciamos que el racismo tiene un causa justificada (vuelve a leer lo anterior hasta que te sientas ofendido, entonces podrás continuar). Es una causa más bien biológica (tema del cuál no tengo ni puta idea), semejante al fenómeno conocido como altruismo, aderezado y enriquecido con un poco del llamado competencia. 
Una posible explicación muy sencilla de que haya tan pocas discriminaciones positivas es que no les damos la misma importancia (nos centramos en lo malo, mayormente). Conforme a lo otro, es tiempo de argumentar.
Hay un sentimiento general pero propio de ensalzamiento de lo local en todos los seres sociales. Este individuo tiene la necesidad de pertenecer a un colectivo mayor, con el que convive. Se trata de una relación mutualista en la que el sujeto trabaja por la pervivencia del grupo y viceversa, formando el principio de sociedad. Este sencillo modelo idílico explica muchos de nuestros comportamientos más básicos, puesto que todos somos sociales (por muy antisocial que te creas). A los seres les gusta sentirse parte de algo mayor, y aquí empieza el proceso de ensalzamiento, el patriotismo. Para sentirse parte de ese algo, el hombre (y la mujer, ya que los tiempos que corren nos hacen gastar tinta a lo tonto explicando cosas que vienen implícitas. ¡Anda, otro tema!) debe tener una razón moral y lógica para no sólo pertenecer a la comunidad, sino defenderla y trabajar por su mantenimiento y evolución. 
En los perritos de las praderas (animales sociales que forman clanes familiares de parentesco, y que son monísimos) la justificación de ayudar al resto surge del pensamiento de que los otros me ayudarán en otra ocasión. La causa que nos empuja a nosotros a ser altruistas (se conoce que somos más desconfiados y suponemos que nadie nos va a ayudar) surge del axioma de “nosotros molamos”, que como causa de defenderlo no está nada mal, independientemente de su veracidad. Reconozco que existen ilusos que sí que creen en la razón de los perritos de las praderas, incluso a veces tienen razón, pero estamos hablando de generalidades y de la causa principal.
Creer que lo que haces está bien, y no sólo eso, sino que eres el propio Bien; es una justificación cojonuda. Además del comienzo del fenómeno descrito anteriormente (patriotismo). Esta primera parte deriva en nacionalismos, regionalismos y otra serie de vocablos que riman con “egocentrismos”. Y mirarnos nuestro ombligo insistentemente no estaría tan tan mal si no fuese por la segunda parte que deriva de la idea inicial: “Yo soy el Bien, el resto es el Mal”. Y, por fin, ha llegado a su destino: Ciudad Dogmatismo.
¿Por qué quería llegar aquí? Para llevar una vida sencilla y tranquila, supongo. No decía eso, me refiero al hilo de la narración. Ah, vale, era para explicar la causa de la discriminación; hay más, pero estamos con las generalidades y las causas principales. Ya, generalidades por las que van escritas 1272 palabras. Pues imagínate explicarlas todas. (¿Con quién estoy hablando?) (Es un monólogo interior que tienes contigo mismo, realmente con nadie.) (Entonces es un poco inútil, ¿no?) (No del todo, has hecho un esquema de lo anterior de puta madre.) (Dabuti.)
¿Qué quiero deciros con esto? Que hay una causa que justifica la discriminación. ¿Es una causa lógica y racional? Es elaboradamente simple, pero poco firme y que cae por su propio peso. Habrá a quien le valga, obviamente, pero personalmente: la considero una justificación más inútil que un botánico tratando de identificar un cactus de plástico (y llamo inútil a la acción y al botánico. Botánico al cual respeto y quiero mucho. ¿Hay algún botánico en la sala? Jeje). 
Si quieres echar raíces en esta ciudad de ley y orden te lo aconsejo porque haber hay hueco y sale barato. Aun así, si te has leído todo este tochamen (que tan a gusto me ha dejado), presupongo que lo que querías hacer era pensar. Si no, podrías habértelo pasado fetén con la increíble programación que nos ofrece esa maravillosa cadena que rima con: “por el culo te la hinco”. 
Espero haberte hecho pensar, o informado, o cabreado; eso siempre está bien. Ahora te toca construir a ti, partiendo de lo que yo he escrito o de algo totalmente diferente, porque quiero terminar con una idea aplicable a todos mis ensayos y a la vida crítica en general: Por muy lógica o bonica que sea una afirmación; por muy básica o veraz que parezca; no tendrá más valor que el resto de ideas que puedas encontrarte, pues son simples opiniones. Todas las ideas son importantes de una forma subjetiva en un contexto concreto; lo que se traduce en que todo lo enunciado anteriormente debería tener la misma cavidad en tu cabeza que esa otra frase con la que he empezado y quiero terminar: Los negros huelen mal.

jueves, 31 de marzo de 2016

Adiós Dulcinea

Le prometió mil sueños, la luna y su sonrisa.
Le prometió ser su Quijote, perder la cabeza y recorrer mil mundos.
Le prometió que ella siempre sería su Dulcinea
y lucharía por ella contra cien mil gigantes.
Pero se rompió el hilo que ataba su cordura
y calló de la cuerda floja olvidando a su princesa
cambiándola por noches de copas y bares,
por mañanas de resaca e ibuprofeno en camas de otras reinas.


                                                                                                                                         ~Laura Navarro

Prologo Controversia ~ Cielo Tinto

Hola a tod@s de nuevo. Creo que en mi anterior entrada, "Ella y él", dije que ese relato pertenecía a parte de un proyecto personal al que llamo Controversia y que seguramente dejaría caer algún que otro trocito por aquí para compartirlo con todos vosotros.
La vida, a veces, te guía hacía un lugar sin saber por qué. Cuando algún amigo me dice que se atasca escribiendo y me pide consejo, yo suelo aconsejarle que deje de escribir con la cabeza para hacerlo con el corazón, porque la cabeza tiene la capacidad de olvidar y perder mientras que el corazón la de perdonar y encontrar. Así, siguiendo esto, nació este texto. 
Ver uno de esos atardeceres de primavera que tanto me gustan desde la calle solitaria y silenciosa en la que vive mi abuela Inés, me empujó a empezar a escribir algo sin saber que era. Me deje llevar y la primera frase me condujo a la segunda y la segunda a la tercera, en progreso. Aún habiendo escrito la mitad de lo que vais a leer, no sabia que iba a ser, ni siquiera que estaba contando exactamente, pero seguí dejándome llevar y acabé por descubrir que lo que acababa de escribir era el prologo de Controversia. 

He disfrutado mucho escribiéndolo, bueno, lo raro sería que yo no disfrutase escribiendo. Por eso espero que vosotros lo disfrutéis también y os entre el gusanillo por leer más de Controversia.

Si te gusta no dudes en compartirnos en tus redes sociales y seguirnos para ser el primero en leer próximas entradas que no tardarán en llegar.



Prologo Controversia ~ Cielo Tinto



Apenas hacía unos días que había comenzado la primavera. El cielo se teñía de tonos entre rosados y rojizos dándole un tinte romántico a aquella solitaria calle. Aquellos colores recordaban a los vinos tintos de la tierra que cubrían, parecían el reflejo del mar de Riojas que allí se cultivaban. Abril llamaba a las puertas cada atardecer con más fuerza a pesar de un tiempo todavía invernal y tardío con una temporada de esquí atrasada que se había hecho hueco de forma improvisada en plena Semana Santa.
El puerto de Oncala seguramente seguiría con varios palmos de nieve, dejando unas fotografías dignas de exposición que hacían al Ford T del 27, verde y negro, lucir como el más bello de los coches jamás fabricados. El primero en ser producido en serie, revolucionador de todo el sistema productivo de entonces, el modelo me refiero, el coche en sí del que hablo fue, seguramente, de los últimos, ya que, el Ford T, dejó de fabricarse en el 27, con todo, era una obra maestra de aquellos tiempos que a pesar de serlo, su precio, era de lo más humilde. En cambio, allí, en el Puerto, tras el fondo blanco de la nieve, el coche se movía como la limusina más lujosa que te puedas encontrar. La mezcla entre lo natural y lo humano. La belleza de ambos entrelazados es un regalo que te ofrece la vida de vez en cuando.
Ver como aquél aparato, que antes de pasar por las líneas de producción de la fábrica de Ford de Cádiz, era tan solo trozos de metal, piezas que al estar separadas carecen de valor estético, pero, que cuando se juntan, lo revolucionan todo. Luego, está la belleza natural de este mundo sobre la que sobra el decir ni una palabra. Ante la mayor expresión de belleza, el mejor culto es tan solo el silencio. Es la conclusión a la que acabo llegando siempre que topo con esas panorámicas que dejan perplejo a cualquier persona que sepa catar lo que ve. Pues la diferencia entre saber apreciar una de estas vista y el pasar por allí como si tal cosa, es la misma que diferencia a un buen catador de vino a un simple bebedor, probablemente borracho.
Para catar un vino hasta el más mínimo detalle importa. La copa debe ser la adecuada, grande, fina y con la forma perfecta para poder oxigenar el vino sin que ni una sola gota sea derramada. Tras tener la copa adecuada, se debe echar una ínfima cantidad de vino, moverlo para que empape todo el cristal con el aroma y el sabor, para, posteriormente, tirarlo. Con la copa preparada, se sirve el vino en su justa medida, ni un tercio de la copa. Una vez servido, el buen catador, tumbará su copa y observará al contraluz los colores que le ofrece el vino. Un tinto joven es morado, vivo, prácticamente recién salido de la viña, sin haber pasado por barrica. Los vinos más viejos, como el crianza, reserva y gran reserva, tienden a aclararse a cuanto más viejos son. Por contra, el vino blanco tiende a oscurecerse a medida que pasa más años en barrica. Catado el vino con la vista pasa a hacerse con el olfato, jugando a adivinar el aroma que desprende el vino en primera instancia. Seguido se mueve con un sutil juego de muñeca que lo hace subir por las pareces de la copa, siempre hacía el catador para hacer el movimiento más ligero. Así se oxigena el vino y se deja salir el aroma oculto para que en una segunda cata de olores podamos apreciarlo de una forma más intensa. Y después del olor llega el gusto. El primer trago nos permite hacer una primera toma de contacto mientras que en el segundo, dejándolo reposar en nuestra boca, nos descubre una montaña rusa de sabores.
Para catar una de esas panorámicas, se debe uno aislar de las posibles multitudes, de todas las voces que te puedan rodear, para, seguido, cerrar los ojos, inspirar y, antes de soltar todo el aire en un largo suspiro de placer, dar gracias por haber podido llegar hasta allí. Olvidar la cámara de fotos para dejar de ver la vista tras un objetivo y hacerlo capturando lo que tus ojos ven, almacenándolo en tu memoria más profunda y en tu corazón. Deja que el sol vaya cayendo hasta ocultarse tras el horizonte, mientras progresivamente se encienden las luces que alumbran las noches. Que el tiempo se pierda mientras deseas permanecer allí hasta que tus pies no puedan soportar el peso de tu cuerpo.


Aquella tarde podía ver a Inés caminando sin rumbo mirando aquél cielo tinto tal y como yo lo hacía, a mí lado, tan cerca de mí que cualquiera que pasara por ahí en ese instante no habría sabido distinguir que allí había dos personas. Mi pequeña Inés. Mi creación. La tinta hecha imagen, a mi imagen y semejanza. Mi pequeña, la pequeña que me hace sentir Dios, escritora de su destino, memoria de su pasado y el mío, escrito en las páginas ya pasadas, y legisladora de su ley. También a lo lejos, se podía ver a aquél chico joven, pelirrojo y juguetón que le índico el camino a esa chica perdida en la monotonía haciéndole salir del sendero. A esa chica y a mí, saliendo de mi cabeza para volverse a adentrar en mi mente y revolucionarme de la forma más irónica. Como jamás nadie lo había hecho. Para encontrar el camino hay que salir del sendero.


Todas mis obras se encontraban allí en ese momento, todos mis personajes, todas las teorías que en tinta un día quedaron impresas, allí estaban, como siempre que me cruzo con una de esas panorámicas o cuando camino, sola a casa o sin destino. Siempre, conmigo, ayudándome a caminar, despacio, enseñándome todo lo que un día aprendí, pero no supe lucir. Y a cada paso se hacen multitud, crecen en número al tiempo que lo hago yo. Porque a cada palabra que sale de mí, mi personalidad crece un palmo. Mis relatos son mi mejor radiografía, la cual voy dibujando cada día a cada letra, palabra, frase y texto que escribo. Así, cuando tope con mi última panorámica, pueda contemplarla junto con la obra de mi vida, siendo yo quien se funda con la vista, fundiéndome en el último cuadro que mis ojos van a ver. 

lunes, 28 de marzo de 2016

Pactando con el diablo

"Todo comenzó una fría tarde de invierno, ella era la única gamusina con la piel oscura y yo llevaba minifalda. No me miró, pero yo tampoco. Mentira, bellaco. Pasó delante mío y gritó: ¡Caleidoscopio! Me enervó, busqué mi macuto, saqué una coliflor y empecé a escribir. Maldita sea, era hora de escribir acerca de la necesidad de formar gobierno como que me llamo Rigoberto, lo cuál es mentira."

PACTANDO CON EL DIABLO


Hoy, 22 de Marzo, habiendo pasado más de tres meses desde de las elecciones generales seguimos sin contar con un gobierno. Muchos votantes se jactan de ello y afirman que no estamos tan mal sin gobernantes, y es cierto que de momento la cosa tira; pero de la misma forma que un ciego camina unos cuantos pasos rectos por la calle sin estamparse contra nada.
Probablemente es un comentario irónico, pero lo que sí que es cierto es que hay votantes que no quieren que se forme gobierno, que se disuelvan las cortes y haya nuevas elecciones. ¿Para qué han votado entonces? Se muestran descontentos con los resultados iniciales, y no es tan descabellado. Cuando hay dos partidos enfrentados suele haber un colectivo inferior a la mitad de la población (minoría) exigiendo un recuento y una mayoría más que satisfecha. Cuando las fuerzas políticas representativas o principales (Garzón, no corras bonito, estás excluido) son varias, nadie es mayoría y todos exigen recuento. Nuevas elecciones variarían ligeramente los porcentajes, pero con toda seguridad terminaría desencadenando el mismo resultado. En estas situaciones nadie está contento, por lo que quien crea que esta es la forma de formar gobierno, lamento informarle que esperar que un milagro ocurra da más situaciones de fracaso que de éxito; por algo se les llama milagros.
También hay minorías que piensan de forma paralela, buscando formas alternativas de gobierno. No me refiero ni a los republicanos, ni a los anarquistas, ni a los fascistas; sino a quien considera que es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde.
Bromas aparte, la mentalidad de gobernar en solitario puede que fuese viable hasta hace unos años, pero la oligarquía debe descartarse cuando desaparece la situación de bipartidismo. Si D’Hont falla y no logra defenderlo, hay que afrontar la posibilidad de dejar de representar exclusivamente al colectivo que más te apoya en favor del colectivo que no lo hace tanto. Hablo de hipocresía, hablo de fallarle a la gente, hablo de traicionar tus principios, pero sobretodo hablo de hacer lo que hay que hacer.
Defender tus ideales hasta que el infierno se congele me parece admirable en muchas situaciones, pero en un entorno donde la realidad es un muro de hormigón armado, apuntalado y reforzado es de idealistas. Debes tener objetivos primarios y secundarios, y saber si las “líneas rojas” son incuestionables por el sentido común o por el amor propio. Hay que estar dispuesto a escuchar a quien sea, a dialogar, a admitir la posibilidad de pactar con cualquiera, o bien por compartir muchos puntos en común, o bien cuando el esfuerzo por llegar a un término medio es brutal (el PP apoyando referéndums o Podemos subiendo el IVA al 45%). Reconozco que la integridad personal está reñida con esta práctica, pero gobernar en democracia es contentar a la mayoría; y eso ya es bastante difícil como para añadirle el hándicap de la ética, por lo menos en cuanto a ideales se refiere (para otros asuntos, muchos políticos no dudan en llevar a cabo prácticas cuestionables; pero normalmente cuando pueden beneficiar al ciudadano y no a su persona se muestran reacios: al fin y al cabo son humanos como nosotros). En un mundo idílico donde todos pensamos igual es más sencillo, pero si queremos democracia real conlleva pluralidad, lo que genera la necesidad de pactar. Pactar es negociar, y negociar es ceder, no hay más. Pactar suele ser más fácil cuando no tienes las prioridades claras o tus principios morales son extremadamente cambiantes, pero eso permite poder hacer pactos con todo el mundo; no hacerlos bien (no miro a nadie).
Sin embargo, el problema no está en lo expuesto anteriormente. El aura amorosa que flota en el Congreso brilla por su ausencia, por mucho que Pablo se empeñe en convertirlo en un motel de carretera. Pero las hostilidades no son fruto de arduas batallas por defender los intereses de los ciudadanos mediante el diálogo, sino la consecuencia de defender intereses personales mediante intrigas políticas. Los partidos buscan el apoyo del pueblo, no su bienestar. Nadie se sienta a hablar y a exponer sus soluciones u opiniones, sino que echan pulsos o usan cualquier táctica por sucia o rebuscada que sea con tal de llevarse la perra gorda. En definitiva, los políticos están haciendo política, pero de la mala (de la única que parece haber constancia).
Me encantaría ahondar muchísimo más en el tema, pero quiero concluir con esa idea, con la diferencia entre por el deber y conforme al deber. Kant, 2016. La buena política no es ni un negocio, ni un trabajo; es vocacional. Que a quien tienes que beneficiar es a los ciudadanos y no a tu partido, que llamarte Ciudadanos no invalida esto último. Buscar el apoyo porque realmente lo mereces, no porque tus acciones estén encaminadas a conseguirlo. Algún día formaremos un gobierno (uno de verdad), pero no será en estas elecciones, ni en las siguientes. Será el día en el que los milagros ocurran, el infierno se congele y la política no sea un reality.

                                                                  ~Tunantemen





viernes, 25 de marzo de 2016

Ella y él

¡¡¡Muy buenas a tod@s!!! Esta es mi primera aportación 'artística' a Diverso. Un aperitivo antes de arrancar definitivamente. No se trata de una nueva creación, sino de un trabajillo que escribí a finales del año pasado. En un principio iba a ser una escena cortita de teatro (Cosa que no descarto hacer próximamente), pero mientras empezaba a escribir los 'bocetos', por llamarlo de alguna forma, me enteré de que había un concurso sobre la 'Amorescencia' en mi ciudad, así que decidí finalmente adaptarlo al formato que requería el concurso y presentarlo. 
Además este relato forma parte de un proyecto que estoy haciendo con mucho cariño al que llamo 'Controversia' y del que seguramente dejaré caer trocitos como este para compartirlo con todos vosotros, a pesar de que lo estoy guardando muy recelosamente. Pero como este relato ya esta publicado en otra página web (Como en la el Submarino del Cidacos del Ies Valle del Cidacos), no voy a perder la oportunidad de subirlo a Diverso para que llegue a más gente.
El relato narra la historia de dos jóvenes que descubren el amor juntos por primera vez, en todos los sentidos y se enfrentan a los peligros de la vida en los años 80, cuando la información se daba con cuenta gotas y eso ocasionaba graves problemas. Para mi escribir esta historia ha marcado un antes y un después, ya que era algo de lo que quería hablar desde hace tiempo y además contado de una forma muy diferente a todo lo que había escrito antes, marcando cada frase con una redundancia intencionada. 
Espero que lo disfrutéis o por lo menos os haga pensar. Con todo mi cariño, para vosotros, "Ella y él".


Ella y él

Ellos se querían, se querían mucho, se amaban. Jóvenes, adolescentes, inocentes, ingenuos.
La historia de amor de estos dos adolescentes fue a mediados de los 80 ¿Recuerdas? Ponte, por favor, aquellos ojos con los que se miraba la sociedad en aquella época.
Ella de familia humilde, echémosle 14. Él de familia acomodada, no os confundáis, no era una familia millonaria, simplemente podían vivir medianamente tranquilos. A él le pondremos 3 más, rozando la mayoría de edad, los 17. 
Eran unos críos, de la vida sabían poco, de la vida sabían lo que les habían dejado saber. Se conocieron. Si me lo permiten no recuerdo como, pero eso no es lo importante. Qué más da si fueron unos amigos en común, una coincidencia o una noche de fiesta. Lo importante es que acabaron queriéndose, acabaron amándose, acabaron juntos, quizá no acabaron, empezaron, empezaron juntos.
Salían juntos. Ella debía volver pronto a casa, debía volver a casa a las diez. Él no. Él la acompañaba a casa y seguía en la calle, bueno, seguía en los bares. Él seguía en los bares y no paraba. Él no paraba.
Pasaron los años y ella volvía pronto a casa y él seguía, seguía y no paraba.  Ella ya tenía los 17. Él 20. Habían compartido tres años, tres años sin haberse juntado como todos lo acaban haciendo. Y lo hicieron, la primera vez. Después de la primera vez nunca se para. Ella se iba pronto, él seguía, no paraba.
La madre de él descubrió que su hijo, aquel crío, tenía lo que los representantes de Dios en la tierra no permitían. No permitían que aquello, aquello que ellos hicieron por primera vez, fuera por diversión, placer o simple amor, aquello solo podía servir para dar más hijos a Dios. Lo descubrió y lo tiró, tiró su escudo, su protección. Sin escudo que los protegiera, después de la primera vez nunca se para, se tiraron de cabeza. Les habían dicho que un coche marcha atrás no atropella, que un coche que recula no puede ser mortal. Pero ese coche atropelló, atropelló sus vidas, atropelló su juventud.
Les insistieron en borrarlo, les insistieron en hacer desaparecer las huellas de su amor, les insistieron para que no tuvieran al pequeño él, o ella. Se negaron a borrarlo, se negaron a hacer desaparecer las huellas de su amor, se negaron a no tener al pequeño él, o ella.
Ella fue la que más difícil lo tuvo, hasta su familia le dio la espalda, por un tiempo, porque la familia es la familia. Pero ella fue la que más difícil lo tuvo. Recordad que era menor de edad, era menor de edad y mujer, además no estaba casada, no tenía pareja a los ojos de Dios.
Los ojos se giraban persiguiendo sus pasos mientras andaba por las calles principales de su ciudad. Hablaban murmuraban y criticaban algo que al parecer era incomprensible. Que dos jóvenes se quisieran y fueran a tener un bebé lo era, porque no estaba casada.
Se casaron  a pesar de que había quien no lo aprobaba, se casaron porque se querían, querían ser una familia. Tuvieron al bebé, el pequeño él, o ella. Fueron una familia, pero ella había vuelto siempre pronto a casa y él había seguido y no había parado, no había parado nunca. Ella no sabía nada. Él no era consciente. La felicidad de ella consistía en ver a sus dos amores juntos, por eso lucho, por eso lucho aun estando sola, porque nadie le ayudó a sacarlo de la bebida.
Él le pedía perdón y le prometía dejarlo. Él le pedía perdón y le prometía dejarlo una y otra vez. Ella le perdonaba. Ella le perdonaba una y otra vez. Mientras él seguía y no paraba, ella no paraba de intentar ayudarlo. Hasta que no pudo más y se separó.
Ella puso fin a su relación y saco adelante a su bebe, quizá él se apartó de lo que más quería porque se dio cuenta de que cerca podía causarles un daño mayor que el que les iba a causar su ausencia, pero sí, los quería, el problema fue que no pudo vencer aquello que se había convertido en una enfermedad.
Ella y él no tienen nombres, no tenían nombres, porque pudo ser cualquiera, pudo ser y puede ser. Tal vez ni siquiera haga falta ponerse los ojos de la década de los 80, porque esto puede pasar hoy también, puede pasar y pasa, la diferencia es que hoy creemos que es impensable, creemos que es impensable que los ojos se giren persiguiendo sus pasos, creemos que nuestros ojos no se giraran persiguiendo sus pasos, pero ¿Sabéis qué? No hemos avanzado tanto.

Ellos se querían, se querían mucho, se amaban. Jóvenes, adolescentes, inocentes, ingenuos. Eran unos críos, de la vida sabían poco, de la vida sabían lo que les habían dejado saber.






~María.